Elementos de análisis de las organizaciones escolares |
El estudio de las organizaciones escolares exige la delimitación de los aspectos relevantes que las configuran. Objetivos, estructura y sistema relacional, constituyen los tres componentes básicos de las organizaciones. |
1. Todas las organizaciones persiguen unas metas que orientan su acción y que permiten dar coherencia a su actividad. Cuando se habla de metas, valores, objetivos, finalidades o propósitos, se está definiendo lo que pretende la organización, lo que quiere conseguir. Al mismo tiempo se describe lo que es importante para ella y el sentido que tienen determinadas opciones. Diversos autores consideran que los valores son el origen y guía de toda la organización. Para Mayntz, "objetivo" parece indicar algo de la organización misma y puesto por su propia voluntad. "Fin", en cambio, nos da la idea de un instrumento, nos hace suponer algo impuesto desde fuera. Objetivo es algo a lo que se aspira y que tal vez será alcanzado un día, por tanto, una prestación continuada. Por otra parte, los propósitos, tienen aquí un carácter específico, bien podrían considerarse como delimitaciones y concreciones de los objetivos generales establecidos por la organización. Merece también la atención diferenciar entre objetivos y funciones, pues con frecuencia las funciones llegan a caracterizarse como objetivos. Si entendemos como función de una organización la acción que ejerce dentro del sistema social que la abarca, un objetivo sólo constituye una función cuando la acción propuesta y la acción efectiva son iguales. |
El análisis de los objetivos de las instituciones parece fundamental no sólo para clarificar su sentido sino incluso para el establecimiento de criterios diferenciadores. Este estudio también ha servido para diferenciar organizaciones, de acuerdo a la estabilidad de sus planteamientos o a la forma como se definen: organizaciones rígidas o dinámicas, organizaciones autogestionarias, cogestionarias, participativas, autócratas, etc. La realización de los objetivos precisa la consideración de diferentes actividades relacionadas de un modo dinámico y supone en última instancia articulación de puestos y la ordenación de instancias. |
2. Nace a así la estructura con un sentido instrumental respecto a los objetivos. Desde este punto de vista, nos parece adecuada la definición de Zerilli: "es el esquema formal de relaciones, comunicaciones, procesos de decisión, procedimientos y sistemas dentro de un conjunto de personas, unidades; factores materiales y funciones con vistas a la consecución de objetivos". La presente concepción no se centra en la definición de puestos ni en la distribución y orden en que está compuesta la organización, en donde se da un sentido estático, inamovible y restringido al concepto de estructura, que no corresponde al sentido dinámico con el que caracterizamos la organización. De cualquier manera, la estructura, es la parte más estable de las organizaciones. |
Considerar la estructura de las instituciones presupone los siguientes planteamientos: |
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3. Pero como las organizaciones están conformadas no sólo por objetivos y estructuras sino por personas que se relacionan entre sí en el marco de una estructura para conseguir determinados objetivos, aparece el sistema relacional con una referencia tanto a la naturaleza de los recursos humanos (formación, selección, expectativas, intereses,...) como a los procesos que orientan su actividad (comunicación, participación, toma de decisiones, etc.) Las personas, de acuerdo a sus necesidades y expectativas, a sus conocimientos y a sus posibilidades tecnológicas, establecen formas de relación específicas en función de su situación en la estructura organizativa y dependiendo de los valores de cada institución. Estas formas quedarán condicionadas por: |
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No hay que olvida, como nos recuerda Fernández, que la Organización Escolar está contaminada por el currículum oculto, por lo que cualquier intento de clarificar y conocer mejor qué es lo que pasa en estas organizaciones escolares se hace necesario atender a la dimensión informal de la misma, ya que no solamente pasan desapercibidos, sino que ejercen influencia condicionando los procesos y los resultados. |
Conclusión: Los objetivos de las instituciones cambian a menudo como consecuencia de las relaciones con un entorno dinámico, mientras que las estructuras permanecen o evolucionan más lentamente. Las estructuras no siempre son coherentes con los objetivos ni permiten su realización. Las personas no siempre comparten los objetivos institucionales, o usan inadecuadamente las estructuras que les permiten relacionarse o generan potentes estructuras paralelas (informales). Se generan así disfunciones que es necesario conocer y disminuir. Enfoques tecnocráticos confían a menudo en un buen organigrama y en una descripción detallada de los puestos de trabajo y de las tareas que en ellos se deben realizar. La atención a los intereses de las personas o el énfasis en los conflictos serán focos de atención más propios de perspectivas simbólicas o socio-críticas. Marcos muy normativos y estructuras administrativas uniformadoras restan margen de maniobra a las organizaciones y las convierten, muchas veces, en meros ejecutores de decisiones administrativas y organizativas ajenas a sus intereses inmediatos (como pueden ser los intereses pedagógicos). |
(Universidad de León Centros y Departamentos Área Didáctica y Organización Educativa Web de Enrique Javier Díez Gutiérrez) |
Transformación organizacional |
La transformación Organizacional es un proceso a través del cual se dinamiza el poder individual y colectivo de la organización para generar y mantener una actitud permanente de renovación, innovación y aprendizaje a tono con las características y las situaciones que se requieran y presenten como resultado o impacto de las relaciones internas y externas. |
Transformación Organizacional no es un fin en sí mismo. Significa adoptar una nueva cultura en la cual el personal se encarga de transformar sus propios roles. Implica reconocer el nivel de incertidumbre que se crea alrededor del nuevo rol a asumir. El proceso de Transformación Organizacional genera resistencia en el personal. Se necesita entonces convencerlos de que las dimensiones de la transformación se orientan a establecer una relación distinta entre el rol individual y el trabajo en el sistema de funcionamiento. |
Este proceso involucra entre otras, el estudio y contextualización de las perspectivas psicológicas y socio-políticas que son propias de la organización y las que determinan el entorno global. |
| Fases sugeridas: |
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| Criterios para el desarrollo |
Para llevar a cabo una transformación organizacional que se mantenga en el tiempo y que no caiga en obsolescencia a corto plazo, |
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| (Asesoría Caordi C.A) |
La transformación de la gestión educativa. |
Entre el conflicto y el poder |
Son pocos los directores o administradores que hacen investigación sobre su hacer. Entre los escasos ensayos, hay tres. En uno de ellos se recupera la necesidad de establecer un liderazgo participativo, unas metas claras, un proceso de asesoramiento riguroso y, sobre todo, un pertinente manejo de conflictos, entre los aspectos más relevantes. Jonson y Evans al caracterizar los tipos de liderazgo de los directores de escuelas de educación primaria, identifican que los directores que usan una gran cantidad de poder personal, un manejo cooperativo de conflictos y un estilo de comunicación de apoyo, presentan las condiciones apropiadas para lograr la transformación de las escuelas hacia la producción de una cultura colaborativa en su organización. El tercer trabajo es un estudio cualitativo que utiliza la observación participante. Describe cómo responden dentro de ella a los conflictos y que posibilidad tienen de transformarse o transformar sus instituciones. Estos tres trabajos evidencian varias cuestiones: |
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Son tres los aspectos recurrentes en los trabajos: transformación de la gestión, el poder y el conflicto. El primero es el más amplio ya que incluye y sirve de marco a los otros dos y se refiere a la dirección de la transformación de la gestión. |
1. Transformación de la gestión: En las instituciones educativas no pueden darse las condiciones de precisión mecánica y de exactitud que la eficacia requiere como producto, en un ámbito administrativo. Es difícil lograr una instrumentación precisa porque su organización se actualiza en las acciones de las personas y éstas la interpretan de muy diversas maneras; además, las estrategias se ajustan siempre a la experiencia cotidiana, alejándose de la propuesta inicial. ¿Dónde residen, entonces, los criterios sobre la calidad educativa y los de la gestión? La calidad educativa, siguiendo a Melo, no se refiere a la economía en los costos, la eficiencia administrativa o el trámite de certificados, sino al valor educativo de los procesos (Carr). En este sentido, la gestión es la forma en que se organizan las interacciones afectivas, sociales y académicas de los individuos que son actores de los complejos procesos educativos y de los colectivos. La gestión de las instituciones educativas con la complejidad de interacciones, conflictos e incertidumbre, va más allá de la racionalidad científica; implica una diversidad de posibles caminos. Mintzberg explica que la base para decidir el curso de una acción de gestión no es la evaluación racional de los datos, sino la combinación de datos, rumores, conjeturas e intuiciones que difícilmente se pueden formalizar de manera racional. Por todo lo anterior, la dirección de los cambios estructurales de la gestión es hacia cualidades y condiciones educativas. Esta visión educativa de la gestión no elimina sino replantea las dos categorías más relevantes presentes en la recuperación de experiencias sobre este proceso: el poder y el conflicto. El poder se redefine de manera alterna al autoritarismo y, por supuesto que, al momento de plantear una gestión no autoritaria, plural y compleja, el conflicto se resignifica haciéndose presente y necesario para la transformación. |
2. El poder en la gestión: El poder se resignifica en el marco de la gestión educativa. De hecho el poder es un modo de acción y se ejerce en la cotidianidad de las prácticas educativas. Ese ejercicio puede ser monolítico y rígido, un vínculo imposible de cambiar y renuente a toda transformación de la estructura existente. La relación en este caso es de sometimiento. Con base en la propuesta de Etkin y Schvarstein, el poder participativo o cogestor se puede distinguir a partir de las siguientes características: |
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Como puede inferirse, es posible determinar que en las instituciones educativas se generan relaciones sociales de poder. Se pretende entender el poder como una acción cogestora donde el orden institucional sirve de marco a las nuevas relaciones de fuerza, cambiando las fuentes de poder de los actores. En el establecimiento y la transformación de ese vínculo de poder, especialmente por parte del directivo, están presentes necesidades personales y de legitimación, por lo que la resistencia que se produce es la base generadora del conflicto, que a su vez, es el detonador de la transformación. (Confrontar este punto con el Cap. V. Poder y liderazgo) |
3. El conflicto en la gestión: El proceso de confrontación y solución de conflictos es la base del crecimiento de la interacción entre los actores educativos; es el proceso que se establece entre la estabilidad y la transformación. De acuerdo con Fisas (1998), el conflicto es un proceso interactivo de construcción social en un contexto cerrado. Según como se aborde puede ser positivo o negativo. En una institución educativa, no compartir el proyecto que se desarrolla y no ser parte activa e integrante del mismo provoca conflicto. En este sentido, las respuestas al conflicto son múltiples y pueden ir desde la negociación hasta la destrucción. La gestión óptima del conflicto consiste en evitar los niveles de destrucción o violencia. Su tratamiento conveniente implica detectarlo a tiempo. |
La prevención es la primera fase de un proceso que ha de conducir a la intervención sobre el conflicto para transformarlo positivamente. La prevención se constituye de estrategias y políticas que predicen comportamientos implicados en la incompatibilidad de propósitos; implica tener la información y el análisis de ésta para prever cuando un conflicto puede generarse o llegar a niveles peligrosos, y a partir de ahí actuar con mayor rapidez. A veces no se interviene de manera pertinente, lo que produce frustración en los actores. Este desfase, según Fisas, puede deberse a errores como los siguientes: |
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Estos errores se pueden encontrar en mayor número de posturas menos transformadoras. Pero el directivo tiene la opción de intervenir en el conflicto para producir desarrollo y crecimiento institucional. Entre más se acerca el directivo a una postura inclusiva, compleja, flexible y constructiva, mayor posibilidad tiene de generar transformación educativa a partir del conflicto. Los conflictos como actos humanos evolucionan y tienen diversos grados de intensidad. La variedad de conflictos genera también posibles estrategias para tratarlos a fin de que permita la transformación educativa de los actores y de la gestión. Tales estrategias pueden ser: |
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Fisas nos dice que la transformación se comprende como un concepto descriptivo de la dinámica del conflicto en una dirección concreta. En donde los actores se apropian y construyen nuevas formas de enfrentarse al conflicto y nuevas maneras de relacionarse para generar, posiblemente, un impacto en los usuarios del servicio educativo que se ofrece. Según la naturaleza del conflicto se identifican las técnicas de negociación más conocidas: |
Según la naturaleza del conflicto se identifican las técnicas de negociación más conocidas: |
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11 de Febrero de 2003 |